1. La Globalización de la Economía Atlántica (1870-1913)
El período de 1870 a 1913 es reconocido como la primera gran globalización, una etapa de creciente integración internacional de los mercados de bienes y factores de producción (capital y trabajo). Este proceso fue impulsado por una confluencia de avances tecnológicos e institucionales que redujeron significativamente los costes de transporte y transacción. Los resultados fueron extraordinarios:
- Comercio Mundial: Creció a una tasa media anual del 3,4%. El peso de las exportaciones sobre el PIB mundial pasó del 4,6% en 1870 al 7,9% en 1913.
- Migraciones: Más de 60 millones de personas migraron, de los cuales más de 40 millones eran europeos con destino a América y Oceanía.
- Flujos de Capital: La inversión extranjera como porcentaje del PIB mundial aumentó del 7% en 1870 al 18% en 1913. Gran Bretaña (43% del total de activos) y Francia (20%) fueron los principales prestamistas. El principal indicador de esta integración de mercados fue la convergencia en los precios de bienes y factores a nivel internacional.
1.1. Integración del Mercado de Bienes
Causas El crecimiento del comercio internacional superó el de la renta mundial, indicando una verdadera creación de comercio impulsada por la reducción de los costes de transacción. Aunque el proteccionismo arancelario aumentó en muchos países a partir de la década de 1880, no fue suficiente para frenar la caída de los costes totales de comercio, estimados en un 2% anual. Los factores clave fueron:
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Cambio Tecnológico: ◦ Transporte Marítimo: La difusión del barco de vapor, más rápido y fiable que el de vela, la apertura del Canal de Suez (1869) y las innovaciones en refrigeración redujeron los fletes. El coste del transporte transatlántico disminuyó más de un 45%. ◦ Ferrocarril: Fue crucial para conectar las zonas productoras del interior con los puertos, integrando vastos territorios como los de Argentina, Estados Unidos o la India en la economía mundial.
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Marco Institucional: ◦ Patrón Oro: La adopción generalizada de este sistema monetario creó un entorno de tipos de cambio fijos, eliminando el riesgo cambiario y reduciendo la incertidumbre en el comercio internacional. ◦ Estabilidad Política: La ausencia de grandes conflictos bélicos (la Pax Britannica) dotó de seguridad a los intercambios. ◦ Imperialismo: La expansión colonial redujo las barreras arancelarias entre metrópolis y colonias, impuso marcos legales favorables al comercio y estableció uniones monetarias que facilitaron las transacciones. Consecuencias La integración del mercado de bienes promovió una especialización productiva a escala internacional basada en la ventaja comparativa de cada región:
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Europa: Se especializó en la exportación de bienes manufacturados, que hacían un uso intensivo de su factor abundante, el trabajo.
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América, Asia y Oceanía: Amplias regiones de estos continentes se especializaron en la producción y exportación de bienes que requerían un uso intensivo de su factor abundante y barato, la tierra (alimentos y materias primas). Este proceso de especialización llevó a una convergencia en el precio de los factores. La tierra, escasa y cara en Europa, se abarató al poder importar alimentos de ultramar. Por el contrario, en las regiones de nuevo asentamiento, la tierra se encareció debido al aumento de la demanda para la exportación.
1.2. Los Flujos Migratorios Internacionales
La segunda mitad del siglo XIX fue testigo de la mayor oleada migratoria de la historia. El grueso de los flujos, más de 40 millones de personas, provino de Europa con destino a las economías de nuevo asentamiento.
- Origen de los Migrantes: Inicialmente de las Islas Británicas, el flujo se diversificó para incluir primero al Norte de Europa y, desde la década de 1880, predominantemente al Este (Rusia) y al Sur de Europa (Italia, España, Portugal).
- Destinos Principales: Estados Unidos fue el principal receptor, seguido de Argentina, Canadá, Brasil y Australia. Causas El impulso migratorio se debió a una combinación de factores:
- Brecha Salarial: Existía una diferencia salarial significativa entre la "vieja Europa", con abundante mano de obra barata, y las regiones de nuevo asentamiento, donde la escasez de trabajo se traducía en salarios elevados.
- Crecimiento de la Demanda de Trabajo: La expansión de la producción agraria y minera en los países de destino aseguraba la absorción de nuevos trabajadores.
- Transición Demográfica en Europa: El crecimiento de la población europea, especialmente de jóvenes en edad de trabajar, aumentó la oferta de potenciales emigrantes.
- Reducción de Costes: La caída en los costes de transporte y la mejora en la difusión de información (a través de cadenas migratorias) facilitaron el desplazamiento.
- Políticas Pro-migratorias: Muchos países receptores implementaron políticas activas para atraer inmigrantes y poblar sus territorios. La dinámica migratoria varió según el grado de desarrollo de los países de origen. Las naciones más avanzadas (Gran Bretaña, Alemania, países nórdicos) alcanzaron sus picos migratorios antes, mientras que los países del sur de Europa lo hicieron en las décadas previas a 1914. Consecuencias Los flujos migratorios tuvieron un impacto masivo en los mercados laborales, reforzando la convergencia de precios de los factores:
- En los países de origen (Europa): La emigración redujo la oferta de trabajo, contribuyendo a un aumento de los salarios reales.
- En los países de destino (América, Oceanía): La inmigración masiva aumentó la oferta laboral, lo que contuvo el crecimiento de los salarios. Este fenómeno fue clave para la convergencia salarial entre el Viejo y el Nuevo Mundo.
1.3. Los Flujos Internacionales de Capital
El período 1870-1914 registró un avance sin precedentes en la integración del mercado internacional de capitales, con un volumen de inversión exterior que se cuadruplicó en términos nominales.
- Principales Inversores: Gran Bretaña y Francia dominaban, representando conjuntamente más del 60% del total de activos extranjeros.
- Destinos de la Inversión: El capital se dirigió principalmente a financiar infraestructuras (ferrocarriles), explotación de recursos naturales y deuda pública en América, Asia y Oceanía. Causas Más allá del crecimiento de la oferta y demanda de capital, la integración fue posible gracias a:
- Innovaciones Tecnológicas y Financieras: El telégrafo permitió la transmisión instantánea de información sobre precios y cotizaciones. Se popularizaron nuevos instrumentos como bonos, acciones y obligaciones, y se desarrollaron los seguros para reducir riesgos.
- El Patrón Oro: Este fue el factor institucional clave. Al garantizar tipos de cambio fijos y la libre movilidad de capitales, eliminó el riesgo cambiario y fomentó la confianza de los inversores. Consecuencias La integración de los mercados de capitales tuvo efectos profundos:
- Para los países receptores: Permitió financiar proyectos de infraestructura esenciales para su inserción en la economía global, aunque también generó dependencia y problemas de endeudamiento.
- Para los países inversores: Abrió grandes oportunidades de rentabilidad, facilitó el aprovisionamiento de materias primas y alimentos baratos, y abrió mercados para sus productos industriales.
1.4. Globalización y Desigualdad Global
La primera globalización coincidió con un aumento de la desigualdad global, entendida como la suma de la desigualdad entre países y la desigualdad dentro de cada país.
- Desigualdad entre Países: Fue el componente principal del aumento de la desigualdad global. La brecha entre los niveles de renta media de las distintas economías se amplió. Este fenómeno no fue fruto de la globalización en sí misma, sino del distanciamiento de aquellas economías que no participaron en el proceso de integración. Entre los países que sí participaron, hubo una notable convergencia en los niveles salariales.
- Desigualdad dentro de los Países: La globalización tuvo efectos divergentes: ◦ En Europa y Asia (abundantes en trabajo): La especialización en manufacturas y la emigración masiva aumentaron la remuneración del trabajo en relación con la de la tierra, lo que tendió a reducir la desigualdad interna. ◦ En América y Oceanía (abundantes en tierra): La especialización en bienes primarios y la inmigración masiva aumentaron las rentas de la tierra y contuvieron los salarios, lo que tendió a aumentar la desigualdad interna.