Tema 1: Empresa, Dirección y Estrategia
La Empresa como Sistema Organizacional Definición de Empresa y Organización Una empresa se define como una organización y, por su naturaleza, como un sistema finalista. Es un sistema de organización donde se integran funciones de producción, financiación y marketing con el propósito de alcanzar fines lucrativos. Toda organización, incluida la empresa, es un conjunto de personas y elementos materiales que operan bajo el principio de la división del trabajo. El objetivo es conseguir metas que serían inalcanzables mediante el esfuerzo individual aislado. Los cinco elementos esenciales de cualquier organización son:
1. Un objetivo común.
2. Elementos personales.
3. Elementos materiales.
4. Una dirección que coordine los esfuerzos.
5. La división del trabajo.
La Empresa como Sistema Abierto La empresa opera como un sistema abierto que interactúa constantemente con su entorno. Recibe entradas (materiales, fondos financieros, información) y las transforma para generar salidas (bienes, servicios). Este sistema se caracteriza por su capacidad de retroalimentación o feed-back: si las salidas se desvían de los límites deseados, el sistema modifica las entradas para autocorregirse y adaptarse, asegurando el cumplimiento de sus objetivos. Subsistemas Empresariales El sistema empresarial se descompone en subsistemas funcionales para permitir la especialización y eficiencia, todos coordinados por el subsistema de dirección. Estos son:
- Subsistema de flujos físicos: Incluye el subsistema de producción y el subsistema mercadotécnico o comercial.
- Subsistema financiero: Relacionado con los flujos de inversión y financiación.
- Subsistema de flujos de información: Corresponde al subsistema de dirección, que actúa sobre los demás y se compone funcionalmente de planificación, organización, gestión y control. El Trabajo y las Funciones Directivas Concepto de Dirección Dirigir consiste en conseguir los objetivos de la organización mediante la aplicación de los factores disponibles, desarrollando las funciones de planificación, organización, gestión y control. El trabajo del directivo es combinar de manera óptima los recursos humanos y técnicos, orientando los esfuerzos de otras personas hacia las metas de la organización. Como principio fundamental, "los grandes principios directivos son de aplicación general".
Los roles genuinamente directivos son los decisionales, que incluyen las facetas de:
- Emprendedor.
- Gestor de dificultades.
- Asignador de recursos.
- Negociador. Las Cuatro Funciones Clave de la Dirección La agrupación más aceptada de las funciones directivas, basada en la propuesta de Henry Fayol (1916), distingue cuatro actividades interrelacionadas:
1. Planificación: Se establece un futuro deseado y se definen los medios necesarios para
conseguirlo.
2. Organización: Se estructuran y coordinan los medios disponibles, especialmente los
recursos humanos.
3. Gestión (o dirección propiamente dicha): Se asegura que las decisiones se lleven a cabo,
empleando herramientas como la motivación, el liderazgo y la comunicación.
4. Control: Se verifica que las actividades se desarrollen conforme al plan establecido,
midiendo resultados y corrigiendo desviaciones. Estas cuatro funciones se aplican en todas las áreas funcionales de la empresa (producción, finanzas, comercial), dando lugar a subsistemas interrelacionados como la planificación financiera o el control de la producción. La Planificación Este proceso sigue un enfoque lógico con las siguientes fases:
1. Reconocimiento de oportunidades: Identificar las oportunidades existentes es el primer
paso para lograr grandes éxitos.
2. Selección de objetivos: Un objetivo claro, cuantificable y viable proporciona dirección y
sentido al plan.
3. Identificación y creación de alternativas: Se deben explorar diversas vías para alcanzar los
objetivos, fomentando la creatividad.
4. Evaluación de las alternativas: Cada opción se evalúa rigurosamente en función de sus
costes, resultados potenciales, recursos necesarios y tiempo requerido.
5. Selección de una alternativa: Aunque nunca se dispone de información perfecta, se debe
tomar una decisión con la confianza de que el análisis previo ha sido cuidadoso.
6. Seguimiento del plan: Es la fase de control que asegura la correcta implementación y
permite realizar ajustes. El Control El proceso de control es fundamental para asegurar que los resultados reales se ajusten a los planificados. Sus fases son:
1. Establecimiento de estándares de resultados: Definir los parámetros o metas a alcanzar.
2. Recogida de información sobre hechos reales: Medir el desempeño real mediante diversos
procedimientos.
3. Evaluación de los resultados: Comparar los resultados reales con los estándares. Si las
diferencias negativas superan los límites admisibles, se investigan sus causas.
4. Toma de medidas correctoras: Si las desviaciones persisten y no son fortuitas, se
implementan acciones para corregirlas, que pueden implicar desde mejoras en los procedimientos hasta una revisión del propio plan si los objetivos resultan ser inalcanzables.