Hacienda Pública y Sistema Fiscal en la UNED: Guía de estudio completa
La doble dimensión de las asignaturas de Hacienda
El sector público es el protagonista de dos asignaturas en el Grado en Economía de la UNED: Hacienda Pública (o Economía Pública) y Sistema Fiscal. Aunque complementarias, tienen enfoques muy distintos:
- Hacienda Pública es esencialmente teórica y positiva: estudia por qué existe el Estado desde un punto de vista económico, cuándo está justificada su intervención (fallos del mercado) y cuáles son las consecuencias teóricas de los impuestos sobre la eficiencia y la equidad.
- Sistema Fiscal es esencialmente normativa y descriptiva: estudia cómo es el sistema tributario español vigente en la práctica. Aquí analizarás la estructura legal del IRPF, el Impuesto de Sociedades y el IVA.
Para preparar bien ambas asignaturas, necesitas estrategias de estudio radicalmente distintas. En Hacienda Pública necesitas dominar el razonamiento económico abstracto. En Sistema Fiscal necesitas aprender la arquitectura legal de cada tributo.
Hacienda Pública: los fundamentos económicos de la intervención del Estado
¿Cuándo está justificada la intervención pública?
La economía de mercado asigna los recursos de forma eficiente (en sentido de Pareto) en condiciones ideales de competencia perfecta e información completa. Pero existen situaciones en las que el mercado falla sistemáticamente y produce resultados ineficientes. Son los llamados fallos de mercado, y constituyen la justificación económica de la existencia del sector público:
1. Bienes Públicos. Un bien público puro tiene dos propiedades:
- No rivalidad: El consumo por parte de una persona no reduce la disponibilidad para otras (ej. la defensa nacional o la iluminación de una calle).
- No exclusión: No es posible (o es muy costoso) excluir del consumo a quien no paga.
Estas dos propiedades provocan el problema del free rider (polizón): si el bien estará disponible de todas formas, nadie tiene incentivos a pagar voluntariamente por él. El mercado privado producirá una cantidad ineficientemente baja (o cero) de bienes públicos, justificando la provisión pública financiada por impuestos.
2. Externalidades. Una externalidad ocurre cuando la actividad de un agente económico afecta al bienestar de un tercero sin que esa afectación esté reflejada en los precios de mercado.
- Externalidad negativa (contaminación): Una fábrica que contamina un río impone costes a los pescadores río abajo que no paga. El mercado produce una cantidad excesiva del bien contaminante.
- Externalidad positiva (educación o vacunación): La formación de un trabajador beneficia no solo a él sino también a sus empleadores. El mercado produce una cantidad insuficiente del bien con externalidad positiva.
El Teorema de Coase (pregunta fija de examen): Si los derechos de propiedad están bien definidos y los costes de transacción son cero, las partes afectadas por una externalidad pueden negociar entre sí hasta alcanzar el resultado eficiente, independientemente de a quién se asignen esos derechos. En la práctica, los costes de transacción son elevados, lo que limita la aplicabilidad del teorema.
La solución pigouviana: En presencia de externalidades, el gobierno puede imponer un impuesto (externalidad negativa) o una subvención (externalidad positiva) igual al coste o beneficio externo. El impuesto pigouviano iguala el coste marginal privado con el social y restaura el óptimo.
El exceso de gravamen: por qué todo impuesto tiene un coste de eficiencia
Este concepto es el corazón de la teoría de la imposición. Todo impuesto, incluso uno bien diseñado, genera una pérdida de eficiencia que va más allá de los ingresos recaudados. Este coste se llama exceso de gravamen (o carga de eficiencia, o pérdida irrecuperable de bienestar).
¿Por qué? Porque un impuesto sobre una transacción encarece el intercambio y, con ello, disuade algunas transacciones que antes se realizaban. Esas transacciones no realizadas representan un excedente conjunto (del consumidor más del productor) que se destruye y no va a nadie: ni al consumidor, ni al productor, ni al Estado. Eso es el exceso de gravamen, representado gráficamente por el famoso triángulo de Harberger.
La Regla de Ramsey (pregunta estrella del examen): ¿Cómo minimizar el exceso de gravamen total al recaudar una cantidad fija de ingresos fiscales? La respuesta óptima es gravar más fuertemente los bienes con demanda más inelástica. La intuición es que los bienes con demanda inelástica apenas cambian su cantidad cuando se les pone un impuesto (la distorsión es pequeña).
La incidencia fiscal: ¿quién paga realmente el impuesto?
Una de las preguntas más contraintuitivas de Hacienda Pública es la diferencia entre el sujeto pasivo legal (quien está obligado legalmente a pagar el impuesto) y el sujeto pasivo económico real (quien soporta realmente la carga del impuesto mediante la variación de precios).
La incidencia económica depende de las elasticidades relativas de la oferta y la demanda:
- Si la demanda es perfectamente inelástica: El consumidor soporta 100% de la carga del impuesto, independientemente de a quién se lo cobre formalmente el Estado. El precio que paga sube exactamente en el importe del impuesto.
- Si la oferta es perfectamente inelástica: El productor soporta 100% de la carga del impuesto. El precio que recibe el productor baja exactamente en el importe del impuesto.
- Caso general: La carga se reparte entre consumidores y productores en función de sus elasticidades relativas. Quien tiene la demanda (o la oferta) más inelástica soporta una mayor proporción de la carga.
Este principio tiene implicaciones directas en política fiscal. Por ejemplo, las cotizaciones a la Seguridad Social se dividen formalmente entre empresa y trabajador, pero la incidencia económica real depende de las elasticidades del mercado laboral, no de la división legal formal.
Sistema Fiscal: la arquitectura legal de los tributos españoles
El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas)
El IRPF es el impuesto más importante del sistema tributario español en términos de recaudación. Para el examen, debes conocer su estructura de liquidación:
- Hecho imponible: La obtención de renta por el contribuyente.
- Rendimientos que integra: Trabajo personal, actividades económicas, capital mobiliario, capital inmobiliario, imputaciones de renta y ganancias/pérdidas patrimoniales.
- Base Imponible General: Suma de rendimientos de trabajo, actividades económicas, capital inmobiliario y ciertas rentas.
- Base Imponible del Ahorro: Rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses) y ganancias/pérdidas patrimoniales.
- Reducciones de la Base: Las aportaciones a planes de pensiones son la reducción más relevante para el examen.
- Base Liquidable: Base Imponible menos Reducciones.
- Cuota Íntegra: Se aplica la tarifa progresiva del impuesto (escala estatal + escala autonómica).
- Deducciones de la Cuota: Las deducciones se aplican directamente sobre la cuota (no sobre la base), lo que las hace más valiosas que las reducciones desde el punto de vista fiscal.
- Cuota Diferencial: Cuota a pagar menos retenciones ya practicadas.
Conceptos clave para el examen: La diferencia entre exención (la renta no se incluye en la base imponible) y deducción de la cuota (la renta sí se incluye en la base, pero se descuenta una cantidad fija de la cuota). El impacto fiscal de ambas es muy diferente.
El Impuesto sobre Sociedades (IS)
El IS grava los beneficios de las personas jurídicas (empresas). Su estructura es análoga al IRPF pero con algunas particularidades importantes:
- La base imponible del IS parte del resultado contable (el beneficio según el Plan General Contable) y se ajusta con correcciones extracontables positivas y negativas establecidas por la Ley del Impuesto sobre Sociedades. No son lo mismo el beneficio contable y la base imponible fiscal.
- La amortización fiscal admitida puede diferir de la contable, generando diferencias temporarias que crean los famosos activos y pasivos fiscales diferidos (conceptos muy relevantes para Contabilidad de Empresas).
- El tipo general del IS en España ha sido del 25% en los últimos años, aunque existen tipos reducidos para pequeñas empresas y entidades de nueva creación.
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)
El IVA es el gran impuesto indirecto del sistema español. A diferencia del IRPF (que grava la renta), el IVA grava el consumo. Su característica definitoria es el mecanismo de repercusión y deducción en cadena: cada eslabón de la cadena de producción paga al Estado solo el IVA que corresponde al valor que él mismo ha añadido al producto.
Para el examen, debes entender perfectamente los tres tipos impositivos: general (21%), reducido (10%) y superreducido (4%), así como qué bienes y servicios se incluyen en cada tipo.
Cómo estudiar Sistema Fiscal eficazmente
El error más habitual es intentar memorizar el IRPF artículo por artículo. En el examen no te preguntarán si el mínimo personal en un ejercicio concreto son 5.550 euros o 5.780 euros. Te preguntarán si una indemnización por despido está exenta o no, o si una aportación a un plan de pensiones reduce la base imponible o la cuota.
Céntrate en la lógica estructural de cada impuesto, no en los importes exactos (que cambian año a año con los Presupuestos Generales del Estado). El manual del equipo docente siempre referencia el ejercicio fiscal vigente, así que úsalo como guía pero entiende la arquitectura del tributo, no solo sus números.
¿Te ha servido este artículo?
Regístrate gratis en Estudiar Economía y accede a todos nuestros apuntes, exámenes y herramientas de estudio exclusivas.
Crear Cuenta Gratis