Exámenes tipo test de la UNED: puntuación, decisiones y práctica
Preparar un test empieza por sus instrucciones
No existe una fórmula de corrección única para todos los exámenes de la UNED. Antes de practicar, anota de la guía docente y del enunciado vigente: número de preguntas, duración, puntuación del acierto, penalización del error, valor de una respuesta en blanco y posibles mínimos por bloques. Comprueba también si la nota del examen se combina con una PEC. Un simulacro que aplica otra fórmula puede dar una impresión equivocada de tu preparación.
Una regla general para decidir con incertidumbre
Supongamos que acertar suma , fallar resta y dejar en blanco vale cero. Si tu probabilidad de acierto es , el valor esperado de responder es:
Es positivo cuando . Esto describe la puntuación esperada bajo esas reglas; no garantiza acertar una pregunta concreta ni sustituye tus preferencias ante el riesgo o los mínimos de aprobado. Si una respuesta en blanco tiene otro valor, hay que compararlo con .
Ejemplo de práctica, no fórmula oficial general: un acierto vale 1 y un error resta . El umbral es . Con cuatro opciones igualmente probables, responder al azar tiene esperanza cero. Con tres opciones realmente plausibles, . Con dos, .
| Opciones equiprobables restantes | Probabilidad de acierto | Puntuación esperada |
|---|---|---|
| 4 | 25% | 0 |
| 3 | 33,33% | 0,111 |
| 2 | 50% | 0,333 |
El cálculo presupone que el descarte es correcto y que las opciones restantes son equiprobables. Si has eliminado la respuesta correcta, contar opciones te da una falsa seguridad. Esperanza cero tampoco significa que el resultado vaya a ser cero en tu examen: habrá variación.
Cómo practicar el descarte
Para cada pregunta, escribe una frase que justifique la opción elegida y otra que descarte cada alternativa. En una pregunta sobre costes, comprueba si se habla de coste total, medio o marginal; en contabilidad, si la operación es ingreso, cobro, gasto o pago. Si solo recuerdas una letra de un examen anterior, cambia los números o explica la idea sin mirar las opciones.
Registra los errores en tres categorías: concepto no comprendido, cálculo/procedimiento o lectura de condiciones. Cada categoría pide una acción distinta: volver al texto, repetir el método con otro dato o subrayar la restricción omitida. No sirve tratar todos los fallos como falta de memoria.
Un reparto de tiempo que se pueda ajustar
Para un simulacro hipotético de 90 minutos puedes probar 25 minutos de recorrido inicial, 50 de resolución y 15 de revisión. No es una pauta universal. Cronometra un intento y cambia el reparto según las preguntas que realmente te consumen tiempo. En la primera pasada responde las claras y señala las que requieren cálculo; deja una marca inequívoca para no perder la correspondencia con la plantilla.
En la revisión, cambia una respuesta si encuentras una razón concreta: un signo, una condición, una definición o una cuenta que antes habías pasado por alto. No hay fundamento en este artículo para la antigua afirmación de que la primera respuesta es correcta el 60–70% de las veces; se ha retirado. La duda por sí sola tampoco demuestra que la nueva opción sea mejor.
Qué revisar después del simulacro
Calcula la nota con las reglas reales y conserva aciertos, errores, blancos y tiempo por separado. Resuelve de nuevo los fallos sin opciones y comprueba sus explicaciones. Después crea una variante: si una pregunta usa una demanda lineal, cambia la pendiente y revisa si sigue funcionando tu razonamiento. Ese paso comprueba transferencia del aprendizaje, en vez de memoria del enunciado.
Apuntes de Alberto Martín · Revisión editorial: 13 de octubre de 2026. Material independiente de apoyo; consulta la guía docente de tu curso para el programa y la evaluación.
Lecturas y fuentes de consulta:
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